CTERA educa: las burocracias siempre traicionan la lucha

 

 

Docentes del PCT

El 30 de marzo, CTERA convocó a una jornada de lectura y reflexión en las escuelas. Mientras en Salta, Santa Cruz y Neuquén sostenían casi un mes de paro. Salta, gobernada por el ultramenemista Romero, Santa Cruz la provincia comandada por K desde Buenos Aires (quien durante su gobernación se negó a abrir las paritarias y dar un aumento al raquítico básico de 161 pesos que los docentes tienen congelados hace 17 años), y Neuquén la provincia del derechista Jorge Sobisch, coequiper de Macri.

Tan solo 5 días después de la jornada puertas adentro de las escuelas, en Neuquén fusilan a un docente. Carlos Fuentealba, fue muerto por la represión ordenada por Sobisch para que los docentes no cortaran una ruta que nunca llegaron a cortar.

Solo tras la muerte del profesor neuquino la central nacional docente llama al paro, pero encuadrándolo bajo los derechos humanos, “El límite es la vida” dijo Hugo Yasky, secretario general de la CTERA, frente a la casa de Neuquén.

No hizo alusión, en cambio, a los reclamos que impulsaron las medidas de fuerza de los docentes neuquinos. De haberlo hecho, hubiese quedado demostrado la similitud con los reclamos de Salta, Santa Cruz y del resto de los docentes provinciales: aumento del salario básico, no a las sumas en negro, efectivización de los trabajadores contratados y refacción de los edificios escolares.

Y se hubiese evidenciado la negativa de Yasky a nacionalizar el conflicto ante reclamos comunes.

Ambas centrales sindicales, CGT y CTA, no están hoy para impulsar la lucha de los trabajadores, sino por el contrario para frenar todo impulso de combatividad: la CGT, poniéndose a la cabeza como garante de que ningún gremio supere el techo del 15% de aumento y la CTA, dividiendo las luchas docentes por provincia y a los estatales por gremio.

Pese a la continuidad del conflicto de Santa Cruz y a la profundización de la persecución y la militarización de las escuelas santacruceñas, el 27 de abril la CTERA vuelve a llamar a una jornada nacional de reflexión por la “resolución de los conflictos provinciales” y “contra la represión y el autoritarismo”.

En tanto, ADOSAC, sindicato docente de Santa Cruz, reclama que se convoque a un paro nacional: la secretaria de Finanzas de ADOSAC, Miriam Soria, reclamó a CTERA que declare un paro nacional y precisó que el conflicto del magisterio, que lleva dos meses, con 25 días de huelga, "no es un problema local, ya que tuvo que intervenir el gobierno nacional" (Clarín, 2 de mayo).

El “participacionismo” de los burócratas sindicalistas de la CTERA y de la CTA permite, en cambio, que las provincias se desangren en paros provinciales, a sabiendas de la impresionante fuerza de un sindicato que nacionaliza su lucha.

La traición de quienes negociaron y aceptaron la Ley de Educación Técnica, que abre las puertas a las empresas en la educación, es decir, la mercantilización del conocimiento; la Ley de Financiamiento Educativo que prevé de aquí al 2010 que el presupuesto educativo alcance el 10%, cifra incumplida ya en la nefasta Ley Federal de Educación; y la Ley de Educación Nacional, (apoyada con marcha al Congreso) continúa con la subvención a la educación privada, abre la puerta a la privatización del sistema público e incorpora un sistema de control docente por fuera del estatuto; se expresa en este comienzo 2007 con la rotunda negativa a nacionalizar el conflicto. Desconociendo a demás, un instrumento básicos de solidaridad entre trabajadores.

En síntesis, con estas conducciones burocratizadas los trabajadores retrocederemos cada vez más con la pérdida de nuestros derechos laborales: modificación del estatuto, leyes privatizadoras, continuidad de las sumas en negro y un básico raquítico, precarización de nuestras condiciones de trabajo, etc.

El único camino, es contraponer nuestra participación y compromiso en las discusiones en las escuelas, en las asambleas, en los diferentes espacios que nos posibilite la construcción de un frente o coordinadora que le imponga a la CTERA un Plan de Lucha Nacional y que le dispute, simultáneamente, la conducción de la central sindical para transformarla en una central que defienda los derechos de los trabajadores y rompa el acuerdismo con este gobierno. 

 

 

volver