Infancias Pobres

Mortalidad infantil por desnutrición en Argentina

    La nutrición, sabemos, es esencial - durante la gestación y posteriormente en los dos y tres primeros años de vida - para el desarrollo cerebral humano. El crecimiento del cerebro se desarrolla fundamentalmente durante los últimos tres meses dentro de la panza de la mamá. Por ende, podemos afirmar, que la desnutrición prenatal y la sufrida durante los tres primeros años de vida del niño, impide el normal y correcto crecimiento de su cerebro; pero no sólo eso (como si ya fuera poco), sino que además de detenerlo, lo disminuye. De esta forma, la nutrición del niño en edad prenatal y hasta los 3 años de edad, constituye un lugar importante, imprescindible para el desarrollo de su aprendizaje y su desarrollo infantil. Cada uno de los casos de niños desnutridos presenta serios trastornos, entre otros, en lo cognitivo.
    Quienes somos docentes podemos ver en nuestras aulas, la forma en que la mala nutrición influye en el proceso de aprendizaje, tanto en el cansancio físico, debilidad, como así también en la falta de atención.
    Teniendo en cuenta lo alarmante de las consecuencias que acarrean los trastornos alimenticios en chicos que no tienen acceso a lo básico para la subsistencia, duele saber que estos no son solo datos informativos, sino que una importante parte de nuestra población de pequeña edad lo sufre día a día y en muchos casos no llegan a adultos para poder dar testimonio de ello. En Argentina, la mortalidad infantil es del 13,8 por mil, afectando principalmente  las provincias que integran el noreste y noroeste de nuestro país, encabezado por Formosa con un 22,9 por mil. Los factores rondan en la situación socioeconómica, necesidades básicas insatisfechas, deficiencia en el sistema de salud, falta de acceso a servicios como el agua potable.
    Frente a estos números que se manejan oficialmente, Abel Albino (médico pediatra y presidente de CONIN - Cooperadora para la Nutrición Infantil), aseguró en una entrevista en junio de este año, que dichas cifras (las cuales alarman), son estadísticas que en su manejo "se manosea y bastardea todo. Lo que podemos decir es que la mortalidad infantil es un indicador indirecto de desnutrición". Agregó además: "Si tenemos mortalidad de 20 niños por cada mil nacidos vivos, tenemos que tener desnutrición en 20 de cada mil chicos. Si comparamos este índice con el de Chile, que tiene el 7,5 por mil, es altísimo. Tenemos unas 3 veces más mortalidad que Chile, siendo un país con 100 veces más de posibilidades que Chile".
 
    Es difícil digerir el cinismo con el que pueden expresarse lo más vil, corrupto y mezquino de los representantes de la política burguesa. Esta vez, la indignación fue producida por las declaraciones del gobernador kirchnerista de Misiones, Maurice Closs.
    Hace unos pocos días, los medios de comunicación (burgueses también, pero opositores por cierto) hacían pública la escandalosa y, por sobre todas las cosas, dolorosa cantidad de niños desnutridos y fallecidos, por dicha problemática, en la provincia de Misiones.
    Lo cierto es que se registran en esta provincia cerca de 6.000 chicos con cuadros de desnutrición y en lo que va del año, ya son 206 los chiquitos fallecidos (cifras oficiales limitadas a la población infantil).
    Al respecto, Closs afirmó, luego de confirmar los 6.000 casos en la provincia "Obviamente que algunos de estos chicos se nos van a morir porque la mortalidad infantil es un problema, es una realidad y este plan justamente lo que busca es identificar cada caso". Más tarde, agregó "Este año ya se murieron 206 chicos, pero el año pasado a estar altura se habían muerto 253". Parece no identificar, o poco importarle, que esos números que aparentan ser fichas de un juego macabro, son chicos fallecidos por hambre de su provincia, muertes clara y políticamente evitables. Lo que sí aparenta comprender pero callar, y  muy bien, es el pago autorizado de más de 2,8 millones de pesos a Peugeot Citroën Argentina, por la compra de autos 0Km para funcionarios; o los 118.580 pesos destinados a dos comerciales para el Gobierno de Misiones (“Mito Realizado II” y “Orgullo”).

    La desnutrición infantil es una realidad que se extiende a todo el país. El lento genocidio que provoca el hambre se está llevando a futuro, además de las miles de pequeñas vidas, la capacidad de aprender y de desarrollar competencias para la reflexión crítica en quienes hoy la padecen severamente.
 
    Cuando la discusión gubernamental radica en cómo administrar la economía, la balanza jamás se inclina favorablemente para los pobres. Mientras el oficialismo y la oposición "de derecha", a principios de este año, mantenían la discusión acerca de los fondos para el pago de la Deuda Externa y si éstos debían provenir o no de las reservas del BCRA, ninguno se opuso a pagarla. Los subsidios a privados, el Club de París, la millonaria Deuda ilegitma y fraudulenta... todo ello sostenido por la explotación a la clase trabajadora, por las riquezas que ésta produce, por el hambre que gran parte de nuestro pueblo sufre.
    Esta es la fiel prueba de la estafa a nuestro pueblo. La más cruel.
 
    Se hace necesaria la inmediata implementación de medidas de emergencia que aseguren urgentemente el desarrollo nutricional del gran número de chicos desnutridos de Misiones y de todo nuestro país. Lo producido por nuestra clase, hasta el momento, solo ha servido para enriquecer las grandes cuentas bancarias de quienes viven del sudor ajeno. La realidad de los sectores más pobres se complejiza día a día y la ayuda jamás llega. Es indispensable seguir en pie de lucha por un cambio de raíz que garantice la dignidad y la felicidad de las mayorías populares. 
    El socialismo.
  
 

Mariana PCT Avellaneda
 

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